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Ciencia

Por qué 40 años de vacunas no han vencido al VIH y qué cambia la estrategia de anticuerpos

Un equipo de La Jolla, Scripps e IAVI publicó en Nature una vacuna experimental que logró en primates la mayor respuesta de anticuerpos ampliamente neutralizantes registrada, y ya da sus primeros pasos en humanos.

Redacción La Prosa · · 4 min
Anticuerpos ambar y coral unidos a particula viral esferica del VIH

Por qué 40 años de vacunas no han vencido al VIH y qué cambia la estrategia de anticuerpos

Desde 1987 el mundo persigue una vacuna contra el VIH y ninguna ha logrado inducir protección duradera. El virus se las arregla para escapar a la memoria del sistema inmune: muta sin parar y su superficie está cubierta de azúcares que tapan los puntos donde deberían entrar los anticuerpos. Un equipo del Instituto de Inmunología de La Jolla, Scripps Research e IAVI acaba de publicar en Nature un hito que abre una vía distinta.

En macacos, una vacuna experimental produjo la respuesta de anticuerpos ampliamente neutralizantes más potente registrada hasta la fecha, y su primer inmunógeno ya se está probando en humanos.

El problema no es uno, sino dos

La dificultad del VIH tiene dos caras que se suman. Primero, el virus infecta justo a las células que deberían defender la inmunidad, los linfocitos T CD4+, y se integra en el genoma del huésped. Segundo, su enzima de copia comete errores constantes: cada día se generan millones de virus ligeramente distintos, de modo que las variantes escapan a los anticuerpos producidos contra la cepa original.

La envoltura añade un tercer muro. Está densamente recubierta de glicanos, cadenas de azúcar que ocultan las regiones de unión y frenan la llegada de los anticuerpos. El resultado es que la mayoría de las personas infectadas fabrica anticuerpos frente al VIH, pero ninguno capaz de neutralizar al conjunto de variantes. Faltan los anticuerpos ampliamente neutralizantes, las bNAbs.

Qué son las bNAbs y por qué son tan raras

Un anticuerpo ampliamente neutralizante reconoce regiones conservadas del virus, esas que apenas cambian entre cepas, y por eso puede neutralizar una gran fracción de las variantes circulantes. Su problema es que son escasos en la respuesta natural. Solo algunos pacientes, los llamados controladores de élite, los producen, y tardan años en formarlos.

La raíz del atasco es que las células B con el potencial genético para fabricar bNAbs son raras y difíciles de activar. En condiciones normales casi nunca llegan a madurar del todo. Las vacunas clásicas, que disparan una respuesta de una vez, no logran guiar a esas células hasta el final del camino.

'Germline targeting': escolarizar a las células B por etapas

La estrategia de esta nueva vacuna se llama germline targeting y cambia el guion. En lugar de una sola dosis, se entrena a la inmunidad por pasos. Un primer inmunógeno de cebado activa a las células B que tienen el punto de partida genético correcto, y una cascada de dosis de refuerzo las lleva a través de la maduración hasta que reconocen y neutralizan sitios conservados de la envoltura del VIH.

El resultado publicado en Nature, del equipo liderado por Shane Crotty, de La Jolla, y William Schief, de Scripps, con Patrick Madden y Jon Steichen como primeros autores, es llamativo: cerca del 44% de los macacos rhesus vacunados produjeron anticuerpos ampliamente neutralizantes en sangre. Es la proporción más alta registrada con este tipo de inmunización, y demuestra que el sistema inmune puede ser 'escolarizado' para llegar a donde en condiciones naturales casi nadie llega.

El estudio no probó que esos anticuerpos impidieran la infección. Pero su abundancia en sangre sugiere que podrían encontrarse con el virus y bloquearlo en el camino.

El camino hasta una vacuna de eficacia

De aquí a una vacuna que proteja a las personas hay varios escalones. El primer inmunógeno de cebado ya se evaluó en humanos en el ensayo HVTN 144 y ahora se está probando en el ensayo de fase 1 IAVI G004. IAVI, Scripps y la Red de Ensayos de Vacunas contra el VIH planean además un estudio humano del régimen completo.

El método, además, no es exclusivo del VIH. Entrenar a las células B por etapas puede servir contra otros patógenos de superficie difícil o de mutación rápida, como la gripe universal. La biotecnología que aprende a domesticar la inmunidad, del mismo modo que la edición genética aprende a corregir el genoma, es una de las promesas más concretas de la medicina de esta década.

Un reto de cuarenta años que empieza a ceder

Lo relevante de este resultado no es que exista ya una vacuna, sino que una vía concreta, verificable y reproducible ha superado por fin un muro que llevaba décadas cerrado: el de las bNAbs. Median entre un resultado de laboratorio en primates y una vacuna de eficacia años de ensayos clínicos, y la historia de este campo enseña a no cantar victoria pronto.

Aun así, el dato del 44% de macacos con anticuerpos ampliamente neutralizantes marca un cambio de fase en la investigación. La pregunta ya no es si se puede guiar al sistema inmune hasta ahí, sino cuánto se tarda en hacer lo mismo, y de forma segura, en personas.

Infografia de 40 anos de vacunas contra el VIH con timeline y estrategia de anticuerpos

Fuentes

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