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Filman al tiburón duende vivo en el Pacífico profundo

Redacción La Prosa · · 5 min
Tiburon duende bioluminiscente con AUV azul en el abismo

Filman al tiburón duende vivo en el Pacífico profundo

Dos expediciones independientes lograron lo que ningún equipo había conseguido en más de un siglo: grabar al tiburón duende (Mitsukurina owstoni) vivo en su entorno natural de aguas profundas. Los avistamientos, ocurridos en 2019 cerca de Jarvis Island y en 2024 en la Fosa de Tonga, amplían en miles de kilómetros el rango geográfico conocido de este animal de 125 millones de años de antigüedad. El estudio se publicó el 19 de mayo de 2026 en el Journal of Fish Biology.

Hasta ahora, todo lo que la ciencia sabía del tiburón duende venía de ejemplares muertos, atrapados por accidente en líneas de pesca y llevados a la superficie, donde morían en horas. El nuevo trabajo, encabezado por Aaron Judah (Universidad de Hawái en Mānoa) y Alan Jamieson (Minderoo-UWA), cambia esa realidad con dos registros en video que muestran al animal nadando y reaccionando a su entorno.

Un depredador de otro tiempo geológico

El tiburón duende es el único representante vivo de la familia Mitsukurinidae, un linaje que data del Cretácico inferior. Su anatomía explica el apodo de "alienígena": hocico alargado y aplanado, piel rosada y translúcida, cuerpo flácido adaptado a la presión extrema y mandíbulas que se proyectan hacia adelante a más de tres metros por segundo. Es la mordida más rápida registrada entre los tiburones.

Esa mandíbula protráctil le sirve para atrapar presas en la oscuridad total del fondo marino. El hocico está cubierto de ampollas de Lorenzini: poros electrosensibles que detectan los campos eléctricos que emiten otros organismos. El tiburón duende no depende de la vista. Localiza a sus presas por electricidad.

Dos avistamientos, dos océanos de distancia

El primer registro ocurrió en julio de 2019. El vehículo operado remotamente (ROV) Hercules, del buque E/V Nautilus de Ocean Exploration Trust, filmó un ejemplar a 1,237 metros de profundidad sobre un monte submarino al noroeste de Jarvis Island, dentro del Monumento Nacional Marino de las Islas Remotas del Pacífico. El video quedó archivado sin revisar durante casi seis años. En 2025, Judah lo analizó tras una conversación con colegas del Deep-Sea Animal Research Center en Hawái y confirmó la especie. "Me sorprendió escucharlo porque no se sabía que esta especie habitara el Pacífico central", declaró.

El segundo avistamiento fue en 2024 y a mayor profundidad. Una cámara cebada montada sobre un lander de fondo —una plataforma autónoma que desciende hasta el lecho marino— capturó al tiburón duende a 1,997 metros en la pendiente de la Fosa de Tonga, durante la expedición Inkfish Open Ocean a bordo del R/V Dagon. Esta marca extiende el rango batimétrico de la especie en casi 700 metros y fija un nuevo récord de profundidad para el orden Lamniformes, que incluye al tiburón blanco y al marrajo.

Veinte segundos en cincuenta días de filmación

Jamieson, director del centro Minderoo-UWA, puso en contexto el hallazgo: "En esa expedición filmamos más de 50 días de video continuo entre 800 y 10,800 metros, y esta observación duró poco más de 20 segundos. Eso demuestra lo esquiva que es esta especie".

El dato retrata una verdad incómoda de la exploración oceánica. Aproximadamente el 91 por ciento de las especies marinas sigue sin identificarse y más del 80 por ciento del fondo oceánico permanece sin cartografiar. Como referencia: hasta hace pocos años, más personas habían viajado a la Luna que al punto más profundo del océano, el Challenger Deep en la Fosa de las Marianas.

Lo que está en juego bajo el agua

Los nuevos datos tienen peso en conservación. El tiburón duende aparece como "Preocupación Menor" en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), pero esa categoría responde a su amplia distribución geográfica, no a estimaciones concretas de abundancia. Nadie sabe cuántos ejemplares existen en realidad.

Los montes submarinos, cañones y taludes donde habita están bajo presión por la pesca de arrastre de profundidad y la minería de nódulos de manganeso, una industria que varios países impulsan para extraer minerales del fondo marino. Judah abordó el punto: "Dado el rango geográfico recién ampliado, esta especie puede incluirse en la gestión regional y en las listas de biodiversidad nacionales, cuando antes ni siquiera sabíamos que estaba allí".

El artículo, con 36 referencias y firmado por investigadores de la Universidad de Hawái, Minderoo-UWA, el Pacific Shark Research Center y el Smithsonian Institution, deja preguntas sin resolver: ¿están conectadas las poblaciones del Pacífico central con las del Pacífico occidental? ¿Migra verticalmente el tiburón duende o permanece en el bentos? ¿Qué función ecológica cumple en la cadena trófica abisal?

Los vehículos submarinos no tripulados —ROVs, landers y cámaras cebadas— están abriendo el acceso a zonas del fondo marino que hasta hace poco resultaban inalcanzables para la observación directa. El tiburón duende, con su mandíbula balística y su morfología de otro tiempo geológico, es uno de los primeros indicios de lo que falta por documentar.

Infografia del tiburon duende con evolucion mandibula y timeline

Fuentes

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