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Ciencia

Una flor alpina confirma 150 años después que Darwin tenía razón

Darwin sospechó en 1875 que algunas Saxifraga eran carnívoras, sin poder probarlo. Un experimento con nitrógeno marcado y análisis genético acaba de confirmarlo.

Redacción La Prosa · · 4 min
Macrofotografía de una flor alpina blanca y amarilla de Saxifraga con pelos glandulares pegajosos y un pequeño insecto atrapado

Una sospecha de 1875, confirmada en 2026

En 1875, Charles Darwin publicó "Insectivorous Plants" y propuso que algunas especies del género Saxifraga podían ser carnívoras. No pudo demostrarlo: la tecnología de su época no le permitía rastrear qué pasaba con un insecto una vez que la planta lo atrapaba. Ciento cincuenta años después, un equipo liderado por Tao Deng, del Instituto de Botánica de Kunming, en China, confirmó que tenía razón.

La especie en cuestión, Saxifraga candelabrum, cumple los cuatro criterios que la ciencia exige para llamar carnívora a una planta: atrae presas, las atrapa, las digiere y absorbe los nutrientes resultantes.

Una flor blanca y amarilla que no parece peligrosa

Saxifraga candelabrum crece en las zonas alpinas de la meseta del Tíbet-Qinghai y las montañas Hengduan, en China. Es una hierba perenne de flores pequeñas, blancas y amarillas, con tallos cubiertos de pelos glandulares pegajosos. No tiene nada del aspecto que uno asocia con una planta carnívora —ni las trampas vistosas de una Venus atrapamoscas ni los jarrones de una Nepenthes—, lo que probablemente explica por qué nadie había logrado probar la hipótesis de Darwin antes.

Los investigadores revisaron 45 especímenes de herbario recolectados entre 1888 y 2016 y encontraron insectos atrapados, sobre todo pequeños mosquitos no picadores de la familia de los quironomidos, en la gran mayoría de las muestras. Ese primer indicio, por sí solo, no bastaba: una planta pegajosa puede atrapar insectos por accidente sin digerirlos ni beneficiarse de ellos. Para descartar esa posibilidad, el equipo hizo experimentos de exclusión con vidrio que bloqueaba el olor de la planta y malla que bloqueaba la vista de los insectos hacia ella, y analizó químicamente los compuestos volátiles que libera la flor para atraerlos. Con marcadores fluorescentes detectaron actividad de fosfatasa —una enzima digestiva— concentrada en los pelos glandulares.

El experimento que cerró la pregunta

La prueba definitiva llegó con un experimento de trazado isotópico: el equipo alimentó moscas de la fruta con nitrógeno-15, un isótopo estable, y las expuso a la planta. Semanas después, el nitrógeno marcado apareció especialmente en las flores de Saxifraga candelabrum y en las de otra especie carnívora usada como control. Las plantas no carnívoras del experimento, en cambio, no mostraron ninguna absorción del isótopo.

La secuenciación del genoma añadió una capa más: al compararlo con el de otras especies carnívoras que evolucionaron de forma independiente, aparecieron similitudes en genes vinculados a la atracción de presas, la digestión y la absorción de nutrientes. Es evolución convergente —linajes sin parentesco cercano llegando por caminos distintos a la misma solución.

Lo que esto cambia fuera del caso puntual

El hallazgo, publicado en Nature Communications en agosto de 2026, no se queda en confirmar una hipótesis histórica. Se conocen poco más de 750 especies carnívoras entre las cerca de 350.000 especies de plantas con flores descritas hasta ahora —una fracción minúscula, y una lista que crece despacio porque confirmar la carnivoría de una planta exige mucho más que ver un insecto pegado a ella. Si una planta con este aspecto tan poco sospechoso resultó serlo, los autores plantean que la carnivoría vegetal podría estar mucho más extendida entre las angiospermas de lo que se pensaba —y que buena parte de esa lista sigue sin escribirse, simplemente porque nadie ha aplicado todavía esta misma combinación de marcaje isotópico y genómica a otras candidatas.

El propio género Saxifraga tiene varios cientos de especies repartidas por zonas frías y montañosas del hemisferio norte, muchas de ellas con el mismo tipo de pelos glandulares pegajosos que llevó a Darwin a sospechar en 1875. Nadie ha aplicado todavía el mismo protocolo experimental al resto del género, así que no hay forma de saber, por ahora, si Saxifraga candelabrum es una excepción solitaria dentro de su propio grupo de parientes o apenas la primera confirmada de varias.

Fuentes

  • Sci.News — Scientists Add Unlikely New Member to World's Carnivorous Plants (<https://www.sci.news/biology/saxifraga-candelabrum-14970.html>) [tier 2]
  • CNN en Español — Darwin tenía razón: 150 años después, científicos confirman que una planta que él analizó es carnívora (<https://cnnespanol.cnn.com/2026/08/04/ciencia/planta-carnivora-darwin-trax>) [tier 2]
  • Phys.org — Sticky alpine flower confirms Darwin's 150-year-old carnivorous plant prediction (<https://phys.org/news/2026-08-sticky-alpine-darwin-year-carnivorous.html>) [tier 2]

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