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África se prepara para El Niño antes de que llegue

Diecisiete países gastan ahora en drenajes, semillas y alertas. El desplazamiento previsto va de unos miles a tres millones de personas según la preparación.

Redacción La Prosa · · 3 min
Trabajadores despejando un canal de drenaje bajo un cielo encapotado en una localidad de África oriental, con sacos terreros apilados y tierra agrietada en los bordes del encuadre

Gastar antes del desastre: la apuesta de África oriental y austral

Diecisiete países de África oriental y austral están tomando medidas contra una emergencia que todavía no ha ocurrido. La Organización Meteorológica Mundial da una probabilidad cercana al 100% de que el episodio de El Niño en curso siga activo entre septiembre y noviembre de este año y también entre diciembre y febrero de 2027, con un pico previsto para noviembre y diciembre.

La diferencia con episodios anteriores es el orden de las operaciones. En vez de esperar a la inundación o a la sequía para pedir fondos, gobiernos y agencias están gastando ahora en preparativos. El término técnico es acción anticipada.

Lluvias en un lado, sequía en el otro

El Niño no produce el mismo efecto en toda la región. En África oriental suele traer lluvias por encima de lo normal e inundaciones; en el sur del continente, lo contrario, condiciones más secas de lo habitual. Eso obliga a preparar dos respuestas opuestas al mismo tiempo.

Kenia está mapeando zonas de riesgo, despejando drenajes, revisando infraestructuras y montando sistemas comunitarios de alerta, además de preposicionar suministros de emergencia. Somalia emitió alertas nacionales y puso en marcha campañas públicas de comunicación de riesgo a través de su agencia de gestión de desastres. En el sur, Mozambique intensifica el uso de aguas subterráneas para riego y distribuye semillas resistentes a la sequía, mientras Zambia gestiona sus reservas de grano y amplía superficie de riego y agricultura de conservación.

La coordinación regional pasa por el ICPAC, el centro de predicción climática de la autoridad intergubernamental IGAD, junto con la OMM y organizaciones humanitarias como el Consejo Danés para los Refugiados.

Entre unos pocos miles y tres millones de desplazados

La cifra que resume por qué se actúa ahora es un rango. Jully Ouma, responsable de programa del ICPAC, lo plantea como una alternativa: "Si no estamos bien preparados, el desplazamiento será de millones." Las estimaciones que maneja la región van desde unos pocos miles de desplazados si la preparación funciona hasta cerca de tres millones hacia finales de 2026, sobre todo en Somalia y Kenia, si no funciona.

Masilin Gudoshava, científica del clima en el mismo centro, aporta el matiz optimista: "Ahora vemos que muchos países están haciendo grandes preparativos." Es un cambio frente a episodios anteriores, cuando la respuesta llegaba después del impacto.

Izidine Pinto, del instituto meteorológico neerlandés KNMI, resume por qué un fenómeno del Pacífico condiciona la vida de millones de personas a miles de kilómetros: "Básicamente influye en todo lo que depende del agua." En una región donde buena parte de la agricultura es de secano y depende de la lluvia estacional, esa frase abarca la cosecha, el ganado, el precio de los alimentos y el agua potable.

Infografía con la probabilidad cercana al 100 por ciento de que El Niño siga activo hasta febrero de 2027, el pico previsto en noviembre y diciembre de 2026 y el rango de desplazamiento estimado, con un mapa que marca más lluvia en el este de África y más sequía en el sur

Lo que no se sabe todavía

No hay una cifra pública consolidada de cuánto dinero han movilizado los gobiernos de la región para estos preparativos, ni un balance intermedio que permita comparar el gasto anticipado con el costo de las respuestas tardías de episodios pasados. Tampoco está claro qué proporción de los planes anunciados está financiada y cuál depende de fondos que aún no han llegado. El primer test real llegará con el pico de noviembre.

Fuentes

Citas primarias

"Si no estamos bien preparados, el desplazamiento será de millones."

— Jully Ouma, responsable de programa del ICPAC, el centro de predicción climática de la IGAD.

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