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Curiosidades

Una sequía histórica en el Danubio deja al descubierto un mamut lanudo

El río bajó a niveles mínimos por el calor extremo de agosto y dejó ver huesos de un mamut de hasta 10.000 años, junto con un puente romano y restos de la Segunda Guerra Mundial.

Redacción La Prosa · · 4 min
Lecho de río seco y agrietado con fragmentos óseos parcialmente visibles en primer plano, el Danubio reducido a un hilo de agua al fondo

Lo que dejó atrás un río al bajar

En agosto de 2026, un vecino del pueblo de Riahovo, en el municipio búlgaro de Slivo Pole, encontró huesos asomando en una franja del lecho del Danubio que llevaba semanas sin agua. Especialistas del Museo Histórico Regional de Ruse acudieron al lugar e identificaron una mandíbula, fragmentos de colmillo, parte de un omoplato y un fémur. Todo apunta a un mamut lanudo joven, de la edad de hielo.

La antigüedad estimada por ahora —entre 4.000 y 10.000 años— es preliminar, a la espera de una datación de laboratorio más precisa. Pero el director del museo, Nikolay Nenov, ya adelantó que probablemente no es todo lo que hay: "esto podría ser solo el comienzo", dijo, sobre la posibilidad de que quede más esqueleto enterrado bajo el sedimento que el río todavía cubre.

Una sequía que expone capas de historia distintas

El hallazgo ocurrió en medio de niveles de agua inusualmente bajos en el Danubio durante agosto, con temperaturas que superaron los 38 grados. No fue el único fósil expuesto por la bajante. En otro tramo del río búlgaro, la misma sequía dejó a la vista los restos de un puente construido en el año 328 por orden del emperador romano Constantino I. Pavel Popov, del Museo Histórico Regional de Pleven, lo describió como "una oportunidad única de observar, documentar y estudiarlo en su entorno real".

Más al norte, en Hungría, el Danubio también entregó objetos de una época mucho más reciente: una motocicleta militar alemana de la Segunda Guerra Mundial, hallada el 7 de agosto cerca del Parlamento en Budapest, y un barco de la misma guerra, encontrado un día después en Baja. Junto a ellos aparecieron municiones sin detonar y embarcaciones más antiguas cuyo origen todavía se está determinando.

Tres épocas, un mismo lecho de río

Pocas veces un solo curso de agua deja ver, casi al mismo tiempo, restos de la edad de hielo, la ingeniería romana y la Segunda Guerra Mundial. No es que estas cosas hayan aparecido de la nada: estuvieron ahí, cubiertas, durante siglos o milenios, esperando el momento en que el nivel del agua cayera lo suficiente para dejarlas al descubierto. Ese momento fue este agosto, y probablemente no fue casualidad que coincidiera con una de las peores sequías registradas en la cuenca del Danubio.

Eso significa que cada nuevo mínimo histórico del río funciona, de forma involuntaria, como una excavación arqueológica a cielo abierto —una que ningún equipo de investigación planificó ni controla, y que depende por completo de que alguien pase por ahí en el momento justo, como el vecino de Riahovo que encontró los primeros huesos.

Por qué la sequía, y no la excavación, encuentra estas cosas

Los mamuts lanudos se extinguieron en el continente hace unos 10.000 años, aunque una población aislada sobrevivió en la isla de Wrangel, en el Ártico ruso, hasta hace apenas 4.000. Ese margen tan amplio es justo el que cubre la estimación preliminar de los restos de Riahovo: sin datación de laboratorio, todavía no se puede saber si se trata de uno de los últimos ejemplares continentales o de una época bastante anterior. Lo que sí es inusual es el mecanismo por el que salió a la luz. La mayoría de los hallazgos de megafauna de la edad de hielo en Europa aparecen por obras de construcción, minería o excavaciones planificadas; este salió del sedimento simplemente porque el agua que lo cubría dejó de estar ahí.

Ese patrón —ríos que bajan a niveles históricos y devuelven lo que llevaban siglos ocultando— se ha repetido en el Danubio y en otros grandes ríos europeos en años recientes de sequía severa, y probablemente va a seguir repitiéndose mientras las temporadas de calor extremo se vuelvan más frecuentes. Cada bajante nueva es, en ese sentido, una oportunidad y una carrera contra el tiempo: los restos que el agua expone también quedan vulnerables a erosionarse o desaparecer si nadie los documenta antes de que el nivel del río vuelva a subir.

Fuentes

  • Excélsior — Sequía en el Danubio deja al descubierto restos de mamut y barcos de la Segunda Guerra Mundial (<https://www.excelsior.com.mx/cultura/sequia-danubio-deja-descubierto-restos-mamut-y-barcos-segunda-guerra-mundial>) [tier 3]
  • Tiempo.com — Descubren un esqueleto de mamut lanudo en Bulgaria por la sequía que ha dejado al Danubio en niveles mínimos (<https://www.tiempo.com/noticias/ciencia/descubren-un-esqueleto-de-mamut-lanudo-gracias-a-la-sequia.html>) [tier 3]

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