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Por qué Reino Unido, Luxemburgo y Hong Kong ajustaron sus leyes financieras

Reino Unido, Luxemburgo, Hong Kong, Uzbekistán y Kuwait cambiaron sus leyes financieras para vender sukuk, un bono islámico. No es una ley de culto: es una carrera por un mercado de un billón de dólares.

Redacción La Prosa · · 4 min
Skyline del distrito financiero de Londres al atardecer con texturas de bonos superpuestas, evocando el mercado de deuda soberana

Bonos, no leyes de culto

Reino Unido, Luxemburgo, Hong Kong, Uzbekistán y Kuwait tienen algo en común: todos ajustaron sus leyes financieras en las últimas dos décadas para poder vender un tipo específico de bono, el sukuk, que cumple los principios de las finanzas islámicas —sin interés, respaldado en activos reales. Es fácil confundir esto con un cambio en las leyes sobre religión o culto. No lo es: es regulación de mercado de capitales, del mismo tipo que un país ajusta su legislación para poder emitir bonos verdes.

El pionero fue Reino Unido, y empezó en 1982

En 1982 abrió en Londres Al Baraka International Bank, lo que convirtió al Reino Unido en el primer país de la actual Unión Europea con un banco islámico independiente. En 2004, el regulador financiero británico (la FSA) le dio licencia al Islamic Bank of Britain. En vez de escribir una ley aparte para las finanzas islámicas, el gobierno optó por adaptar la legislación financiera general: en 2003 introdujo exenciones al impuesto de timbre inmobiliario para corregir una doble tributación que castigaba a las hipotecas islámicas frente a las convencionales, sin que existiera esa intención.

El primer sukuk se listó en la Bolsa de Londres en 2006. Ocho años después, en junio de 2014, el Tesoro británico emitió un sukuk soberano de 200 millones de libras —el Reino Unido se convirtió así en el primer gobierno nacional fuera del mundo islámico en emitir uno, en competencia directa con Luxemburgo por el liderazgo europeo de este mercado.

Luxemburgo y Hong Kong entraron por la misma puerta

Luxemburgo respondió con su propio sukuk soberano de 200 millones de euros, habilitado por una legislación que permitió titulizar propiedades del Estado a través de un vehículo de propósito especial. El objetivo, declarado abiertamente por el gobierno luxemburgués, era diversificar sus fuentes de financiamiento y estrechar lazos de inversión con el Golfo.

Hong Kong hizo su propio ajuste en 2013, modificando su regulación de bonos para incluir sukuk dentro de su Programa de Bonos Gubernamentales. Entre 2014 y 2017 completó tres rondas de emisión soberana por unos 3.000 millones de dólares en total.

La ola más reciente: Asia Central

Uzbekistán aprobó este año una ley de banca islámica, en vigor desde el 9 de junio de 2026, que permite crear bancos islámicos plenos y "ventanillas" islámicas dentro de bancos convencionales. El objetivo explícito del gobierno es reducir su dependencia del crédito tradicional y atraer capital de los fondos soberanos del Golfo hacia Asia Central; la siguiente etapa prevista es un marco legal para que el país también pueda emitir sukuk. Kuwait, por su parte, avanza en una regulación específica para fortalecer su propio mercado de sukuk.

Ninguno de estos cambios legales tiene que ver con permitir el culto, la vestimenta religiosa o cualquier otra práctica del islam dentro de esos países: son ajustes a códigos fiscales y regulaciones de bonos, motivados por el tamaño del mercado que está en juego. El sukuk global supera hoy el billón de dólares, y ese es el imán real detrás de cada una de estas reformas.

Lo que falta contextualizar

Las cifras concretas de cada emisión —200 millones de libras aquí, 200 millones de euros allá, 3.000 millones de dólares repartidos en tres rondas en Hong Kong— son pequeñas frente a la deuda soberana total de estos países. Ninguna de las fuentes consultadas ofrece esa comparación directa, así que conviene no sobredimensionar el fenómeno: se trata de gobiernos diversificando instrumentos de financiamiento, no de una reorientación económica de fondo hacia el Golfo.

Línea de tiempo con las emisiones de sukuk soberano de Reino Unido (2014, £200M), Luxemburgo (€200M) y Hong Kong (2014-17, $3.000M)

Fuentes

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